Los alojamientos están ubicados en una casa montañesa del s. XVIII y ésta a su vez está enclavada en plena naturaleza al lado del río miera. Han sido restaurados respetando íntegramente sus elementos originarios, destacando la piedra, ladrillos artesanales y sus vigas de madera en el interior. Cada vivienda consta de una habitación de matrimonio, un baño completo, una cocina americana con amplia encimera rústica (vitrocerámica, microondas, cafetera, lavadora, servicio de menaje para cuatro personas, etc.); salón-comedor con televisión de 21" y un sofá cama grande y confortable. Cada apartamento dispone también con una bonita terraza soleada. En el exterior os encontraréis con porche, barbacoa, mesas rústicas, aparcamiento privado y más del 3.000 m2 de zona verde cerrada con pared de piedra. |